¿Quiénes están en el paraíso?

por Araceli Damián noviembre 13, 2017 9:18 am

¿Qué tan legal puede ser tener dinero en un paraíso fiscal? Los multimillonarios y grandes empresas están eludiendo el pago de impuestos, que en términos reales es lo mismo que evadirlos, lo cual sí constituye un delito. La elusión fiscal es, además, moralmente repugnante.

Ni Adán ni Eva, tampoco la clase media y mucho menos los pobres. Quienes están en el paraíso son dueños de grandes empresas, la reina Isabel de Inglaterra, estrellas del espectáculo, como Madonna o Nicole Kidman; políticos como Wilbur Ross, secretario de Comercio de Estados Unidos, con ligas empresariales en Rusia; figuras del deporte como los seleccionados mexicanos Héctor Herrera y Diego Reyes, quienes además se dice que establecieron empresas con personajes ligados al narcotráfico y el Monexgate; líderes del sindicalismo charro como Joaquín Gamboa Pascoe; y los Legionarios de Cristo, incluido su líder acusado de pedofilia, Marcial Maciel,[1] todos ellos tienen enormes fortunas por las que no pagan o pagan muy pocos impuestos y que, por tanto, viven (o han vivido) literalmente en el paraíso terrenal.

Sabíamos que los paraísos fiscales existían, lo que nos hacía falta conocer eran los nombres de todos los que se hacen cada día más ricos con un mecanismo de moralidad y legalidad dudosas, que les permite pagar menos impuestos, como Raúl Salinas Pliego o Carlos Slim. También sabíamos de la existencia de las empresas offshore, pero lo que devela esta investigación es que la cantidad de éstas, radicadas en paraísos fiscales, es mucho más grande de lo que se pensaba, y que la forma en que operan es más compleja de lo que se creyó.

Pero en el fondo estamos hablando, simple y llanamente, del hecho de que los ricos les roban a los pobres, no sólo pagándoles salarios de miseria, sino dejando de pagar impuestos que servirían para compensar el deterioro de los servicios públicos, como salud, educación, agua potable, etc. Mientras que los gobiernos argumentan que no hay dinero para escuelas, pensiones, hospitales, mejorar los salarios, somos ahora testigos de que empresas e individuos multimillonarios, que se quejan de los elevados impuestos que supuestamente pagan, utilizan estructuras empresariales artificiales para evadir dicho pago. De igual forma, la información proporcionada en la investigación de los “Paradise Papers” nos permite saber que la desigualdad mundial y la que se observa al interior de los países es mucho mayor de lo que las estadísticas oficiales nos permiten conocer.

¿Qué tan legal puede ser tener dinero en un paraíso fiscal? No se trata de un delito dicen los fiscalistas, asesores de esas grandes empresas, pero los multimillonarios y grandes empresas están eludiendo el pago de impuestos, que en términos reales es lo mismo que evadirlos, lo cual sí constituye un delito. La elusión fiscal es, además, moralmente repugnante.

Representantes de empresarios como Slim, argumentan que tienen su dinero en dichos paraísos para tener un solo modelo fiscal cuando se asocian inversionista de diversas nacionalidades, o bien las empresas operan en distintos países. No obstante, como explica Raúl Olmos, periodista mexicano que participó en esta develación internacional, aun cuando algunos empresarios notifiquen al SAT (Sistema de Administración Tributaria) que están participando en empresas multinacionales creadas en paraísos fiscales, eso no evita que el mecanismo se utilice para no pagar o pagar menos impuestos, ya que las utilidades generadas por la actividad de las empresas radicadas en esos paraísos no pagan impuestos o lo hacen a tasas muy bajas. En cambio, si estuvieran en México, Estados Unidos o Gran Bretaña, por ejemplo, las empresas tendrían que pagar por esas mismas utilidades impuestos a veces superiores al 30%.[2]

Por otra parte, mientras que en el caso de empresas esa justificación podría ser aceptada con base en argumentos legaloides, ello no explica por qué en esos paraísos se guardan fortunas de personas físicas u organizaciones que no tienen un fin de lucro, como la de los Legionarios de Cristo.

Además, como ahora se puede constatar, tales paraísos son utilizados para lavar dinero del narcotráfico o facilitar actos de corrupción. Por ejemplo, los “Paradise Papers” permiten confirmar la existencia de un enorme fraude que involucró a PEMEX y empresas “hechizas” ligadas a personajes del PAN en el sexenio de Felipe Calderón. Seguro se sabrá de muchos casos más de fraudes de este tipo en México gracias a la información contenida en esta investigación, por lo que, como siempre, el PRI y el PAN buscarán cubrirse las espaldas. Por ahora las investigaciones sobre sobornos en PEMEX asociados al caso Odebrecht, cuando el priista Emilio Lozoya era director, será moneda de cambio para no investigar los fraudes en la paraestatal durante el panismo calderonista.

Algo que no debemos perder de vista es que los “Paradise Papers” muestran que la deshonestidad está siendo promovida por los hombres y mujeres más ricos del mundo y la corrupción se está institucionalizando. Esta investigación revela un gigantesco cúmulo de actividades que no pasa por la fiscalización de gobiernos formalmente establecidos. Se trata de 13.4 millones de archivos con información sobre quienes tienen dinero en paraísos fiscales, lo que significa que estamos ante un acto masivo del capitalismo salvaje y cínico, para maximizar sus ganancias netas.

Los gobiernos, cómplices de esta situación (ya que tienen convenios de intercambio de información con una parte importante de dichos paraísos), se limitan a cobrar impuestos a los ciudadanos comunes, a trabajadores y pequeños empresarios cautivos en el ámbito nacional. De igual forma, con la globalización, y como una estrategia para “atraer” inversión, los gobiernos han reducido los impuestos sobre las utilidades corporativas. Así, mientras que en los años noventa tales impuestos oscilaban entre 35% y 45%, actualmente se ubican entre el 22% y 28%. Para complacer irrestrictamente a grandes empresas y multimillonarios, los gobiernos también crean normas que les permiten guardar su dinero en los paraísos fiscales, aunque se trate de estructuras fraudulentas de negocios.

Llevamos décadas de austeridad que han causado muerte, hambre y desesperanza, situación que no ha conmovido en nada a empresarios capitalistas, hombres de la iglesia y celebridades, cuya única motivación es la codicia. Lamentablemente, estas aves de rapiña son protegidos por gobiernos cuya supuesta función es salvaguardar el bienestar de todos los ciudadanos.

Indignante…

[1] Paradise Papers

[2] Paradise Papers a penas comienzan 

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