‘La política fracturó la cultura cubana’: Boligán #Letrasynotas

por Héctor González Febrero 16, 2017 2:47 pm

El autor de ‘El amor y otras mentiras’, nos hace un recorrido a través de la música cubana.

Ángel Boligán (1965) se considera un cubano atípico. No es un gran bailarín, tampoco toca ningún instrumento musical. A cambio juega algo de beisbol y dibuja como pocos. Su nuevo libro El amor y otras mentiras (Almadía), es una suma de trazos que desmitifican el aspecto idílico del amor que se complementan con textos de Silvio Rodríguez e Iván de la Nuez.

Afincado en México desde hace algunos años, el caricaturista no deja de estremecerse cada que escucha un son montuno. Vuelve a la isla cada que puede o cada que escucha a Benny Moré, Celina y Reutilio, o el ‘Guantanamera’, de Joseito Fernández.

 Su libro cuenta con textos de Silvio Rodríguez lo que me hace pensar en la importancia de la música en su trabajo.

Sí, nací en el pequeño pueblo San Antonio de los Baños, conocido como la villa del humor. Ahí nació también Silvio Rodríguez, quien comenzó haciendo historietas. Desde que tengo uso de memoria sus canciones me acompañan. Trato de aplicar sus juegos de palabras y metáforas en mis dibujos. En los últimos años hemos estado muy cercanos porque junto con otros amigos del pueblo queremos salvar un río.

¿Toca algún instrumento?

No. De joven tomé clases de guitarra durante dos meses, pero no tengo talento para la música.

¿Qué música escuchaban sus padres?

Crecí en el campo. Vengo de una familia de campesinos. Mi infancia fue agreste, bucólica. En mi pueblo había poetas improvisadores, como los decimeros de Veracruz. El son montuno todavía me pone la piel china; después me fui por la nueva trova cubana.

¿Es más trovador que sonero?

La nueva trova que inician Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Amaury Pérez, es una continuación de la vieja trova, sólo que con un contenido más social. El son cubano y el son montuno, cuya cadencia es más campesina, derivaron el cha cha cha o el mambo. Incluso algunas piezas del propio Silvio nacen de estos ritmos.

¿Qué canción lo remonta a su infancia?

Muchas de Silvio Rodríguez. En mis inicios hice la exposición Ángel para un final, tenía mucho que ver con sus canciones. Me remonta a mi infancia ‘Yo soy el punto cubano’, de Celina y Reutilio; un cantante llamado ‘El guayabero’, era muy jocoso, escucharlo me traslada a mi tierra. Benny Moré me recuerda a mi padre. A Joseito Fernández autor de ‘Guantanamera’, todavía los escuchamos y nos regresa a la niñez.

¿Qué me dice de Los Van Van, algunos dicen que son los Rolling Stones cubanos?

Sí, ellos están presentes desde mi juventud. Eran infaltables en las fiestas, supieron retratar el contexto de la vida en Cuba. Su canción ‘La Habana no aguanta más’, que se refería a los migrantes de provincia y creó polémica con orquestas del oriente. La música nos ha marcado a todos los cubanos, incluso a los que no bailamos como yo. Es un orgullo pertenecer a un país con tan buenos músicos.

¿La música cubana también se dividió entre la del exilio y la de la isla?

Sí, es una gran pena y algún día tendrá que hablarse de eso. Yo conocí a Celia Cruz en México porque en la isla estaba prohibida. Sucedía lo mismo con Celio González, la Sonora Matancera, Willy Chirino o Gloria Estefan, todavía no se pasan en la radio. Ni La tremenda corte es conocida entre las generaciones posteriores a la revolución. Incluso Arturo Sandoval que fue un orgullo nacional, cuando salió se dejó de escuchar. Chucho Valdés e Irakere van y vienen, pero su padre Bebo Valdés no era conocido, lo descubrí por su disco con El Cigala. La política fracturó la riqueza cultural. Creo que hay separar una cosa de otra, como dice Carlos Varela, un trovador, la política no cabe en la azucarera.

De Carlos Varela su canción Guillermo Tell causó revuelo en su momento.

Sí, fue todo un boom. Nos parecía muy atrevida, es una metáfora que todo mundo entiende. Hoy me parece una canción sencilla, pero marcó una época porque mostraba que había continuidad respecto a la generación de Silvio o Vicente Feliú.

¿Tiene una buena colección de discos?

En Cuba era muy difícil conseguir discos. En México comencé a comprar cd’s, pero ya no sé dónde están porque no son necesarios, todo lo encuentras en Spotify. Tengo un hijo de 23 años que es cinta negra en eso y encuentra todo.

¿El mejor concierto al que ha ido?

Hace poco fui a la presentación de su disco Amoríos, de Silvio Rodríguez. Para hacerla escogió un pequeño teatro e invitó a sus amigos, no éramos más de 150 personas. Fue algo muy íntimo donde contó la historia de algunas de sus canciones. Por supuesto las presentaciones de Pablo Milanés son excelentes y la noche que más he bailado en mi vida, fue durante un show de Los Van Van.

¿Se reconciliarán Silvio Rodríguez y Pablo Milanés?

Sí, son tiempos de tolerancia. Silvio es muy crítico de la revolución aunque no lo parezca, y la cuestiona con sus metáforas. Ambos se respetan y se quieren mucho. El tiempo limará asperezas y confió en que los veremos juntos cantando ‘Yolanda’.

En marzo se cumplirá un año del concierto de los Rolling Stones en Cuba. ¿Qué significó aquella noche?

No fui, pero lo seguí. Muchos de nuestros jóvenes no conocieron esa música, se pasaba poco en la radio. Los Rolling Stones eran conocidos para las viejas generaciones, sin embargo, sí fue un parteaguas y al menos en apariencia metió a Cuba en el circuito internacional. Ojalá la apertura no quede en eso porque fue un concierto que quedará en la historia política de Cuba.

¿Cree que Donald Trump de marcha atrás a todo esto?

Creo que hay una decepción porque Trump viene con una línea diferente. Ahora hay más relajamiento y ya se permite que los cubanos tengan ciertos negocios, pequeños claro. Lo cierto es que estamos a la expectativa de que salga el primer tuit de Trump sobre Cuba porque hasta ahora no ha dicho nada.

¿Cuál fue su último gran descubrimiento musical?

Jorge Drexler me interesa mucho, no es nuevo, pero lo sigo. Rogelio Naranjo además de ser un maestro de la caricatura era un gran conocedor de jazz. Me enseñó a Joshua Redman, un saxofonista estadounidense impresionante.

libros

Contenido relacionado

Escribe un comentario