PAN pagó caro su romance con el PRI: Dresser; “tiene base social pero carece de liderazgo”: Aguayo en #MesaPolítica

por Redacción AN agosto 13, 2018 1:36 pm

El historiador Lorenzo Meyer consideró que "es el único partido que puede recuperarse", porque tiene en la sociedad mexicana una base conservadora muy amplia.

“El PAN pagó caro su romance de décadas con el PRI” y hoy se ve “perdido, debilitado, sin rumbo ni liderazgo”, afirmó la politóloga Denise Dresser.

En entrevista para #AristeguiEnvivo, observó que en la elección pasada, el PAN tuvo una pésima candidatura, “que parecía conectar más con Silicon Valley que con los enojados en su propio país”.

Ricardo Anaya fue “un candidato robot que no pareció entender el contexto de indignación con la corrupción, el despilfarro, la inseguridad y el país de privilegios”, abundó.

Observó que si bien es claro que fue golpeado políticamente por la Procuraduría General de la República (PGR) “nunca logró desvincularse de ese tufo generado por las irregularidades financieras en las que incurrió y que rodeó a su candidatura, empañó su imagen, y según los números de Acción Nacional, les costó 15 puntos”.

El PRIAN existió y el panismo fue castigado por aprobar reformas ahora cuestionadas por avalar la corrupción peñanietista, por cerrar los ojos, por ser comparsa, en lugar de ser contrapeso”, dijo.

Desde su punto de vista, desde el sexenio de Carlos Salinas fue la fuerza que acompañó al priismo, “el PAN no supo deslindarse, combatir al PRI, mimetizó muchas de sus peores prácticas y las emuló cuando llegó al poder”.

Por su parte, el académico Sergio Aguayo calificó al PAN como “una gallina sin cabeza que corre por el corral, sin saber a dónde va ni a dónde quiere llegar, en una brega de eternidad inacabable”.

En su opinión, el poder se comió al PAN, “los carcomió”, y esto empezó en 1988 cuando el blanquiazul “negoció con el PRI para darle legitimidad a la elección de Carlos Salinas de Gortari a cambio de resultados”.

En ese sentido, observó que “el PAN sí tiene una base social pero carece de liderazgo”.

En su participación, el historiador Lorenzo Meyer dijo que no entiende por qué le aplaudieron a Ricardo Anaya en el Consejo Nacional, luego de su derrota en las elecciones de julio pasado.

Sin embargo, expresó que el PAN “es el único partido que puede recuperarse”, porque tiene en la sociedad mexicana una base conservadora muy amplia, “salvo que hagan una tontería mayúscula”.

Para Meyer, el PAN no es “como una gallina sin cabeza”, que está destinada morirse, sino como un ajolote que “pasado el tiempo, regenera sus miembros”.

Añadió que todas las fuerzas políticas en todos los sistemas democráticos están muy desprestigiadas, por lo que el reto para Morena será crear un partido digno. “Apenas se está consolidando, es más movimiento que partido, a lo mejor se va a tener que transformar”.

De acuerdo con Dresser, “nos encaminamos a un nuevo sistema de partido hegemónico, de partido dominante con todo lo que eso entraña”.

En este contexto, consideró que es necesaria una discusión sobre la propuesta de López Obrador para nombrar a 32 delegados estatales, que serán coordinados por el secretario de organización de Morena, Gabriel García.

“Nos explican que el objetivo de esos delegados es acabar con la burocracia, que el apoyo del gobierno federal llegue directamente a quienes lo necesitan, que van a censar y van a ir casa por casa para saber qué necesidades hay en cada familia, cuáles programas sociales les atañen.

“El problema es que en la lista de los 32 delegados hay legisladores electos, dirigentes estatales de Morena, ex coordinadores regionales de campaña y figuras del primer círculo de López Obrador, y la sola lectura de esos perfiles y esos propósitos, debería encender focos rojos para todos los que están preocupados en el país en temas como la centralización del poder, la creación de una burocracia paralela que le rinda cuentas solo al presidente, la persistencia del clientelismo como un método de movilización política”, abundó.

Al respecto, Aguayo afirmó que “no podemos entender la decisión de López Obrador de mandar a representantes del gobierno federal encarnados en una persona sin recordar que los gobernadores tienen un historial de abusos a partir de que en el sexenio de Ernesto Zedillo empezaron a recibir carretadas de dinero gracias a la descentralización.

“Tenemos un problema gravísimo, por un lado los abusos de los gobernadores, y por otro, la receta que está proponiendo el lopezobradorismo“, añadió.

Meyer opinó que la centralización es casi inevitable frente a un nuevo régimen. “No veo una solución ideal, una solución clara”.

Por otro lado, observó, “el tener a Ricardo Monreal en casa de Andrés Manuel López Obrador no deja de tener su aspecto raro porque dice ‘no estoy dando línea, pero aquí tengo al que va a ser coordinador de Morena en el Senado’, ¿no se supone que eso todavía no existe, que va a ser cosa de los senadores a ver a quién ponen como su coordinador?”.

Dresser coincidió con Meyer en que hay una contradicción en esa reunión entre Monreal Ávila y López Obrador, “porque el presidente electo dice ‘no voy a dar línea, voy a respetar a los poderes’ pero el anunciar a quien va a ser el próximo coordinador en su casa contradice ese discurso del respeto a la división de poderes”.

A continuación la entrevista completa:

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