El matrimonio entre Carlos Fuentes y Rita Macedo en voz de su hija, Cecilia

por Redacción AN / HG enero 14, 2020 6:43 am

La autora reconoce que le prohibieron usar las cartas y los dibujos que el escritor le envió a su madre.

Por Héctor González

En 1993, la actriz y productora Rita Macedo comenzó a escribir sus memorias. El relato apuntaba para ser oscuro, depresivo y anecdótico. Uno de los personajes centrales del libro sería por supuesto, Carlos Fuentes, quien fuera su esposo y padre de Cecilia, la primogénita del escritor.

La muerte impidió a la actriz terminar su testimonio y después algunos desencuentros familiares, Cecilia Fuentes por fin concluye aquel proyecto bajo el nombre de Mujer en papel (Trilce).

¿Por qué publicar ahora las memorias de tu madre, Rita Macedo?

Apenas ahora se dio la circunstancia. Mi mamá comenzó a trabajar el libro en 1993 y fue muy feliz haciéndolo. Tras su muerte, en el mismo año, quise publicarlo pero no me apoyó la familia. Me decían que no podía empañar el nombre de mi papá. Después vinieron los problemas legales y no me dejaron publicar las cartas que mi padre le escribió a mi madre, según para no perjudicar su imagen. La primera parte de mi trabajo consistió en investigar algunos datos para redondear la historia, la época y los nombres de las personas citadas por Rita Macedo. En la segunda parte uso su voz para hablar de su relación con mi padre.

¿Qué descubriste de ella?

Ella y yo éramos muy cercanas, aunque es verdad que descubrí que era medio mentirosa al hablar de mi papá. Al leer la correspondencia entre ambos, comprendí que él trató de salvar su matrimonio y de cuidarme a mí, pero en realidad fue mi madre quien prefirió salvar su carrera y regresar al mundo artístico. A ella no le interesaba demasiado el mundo de mi papá.

¿Cómo llevaste descubrir ese tipo de información de tu madre?

En realidad, no fue un shock porque más o menos sabía todo. Acaso quería contribuir a despojar a mi papá de su imagen de hombre muy solemne. Lo cierto es que fue un joven desmadroso, fiestero y amante de las mujeres. Entre los 25 y 40 años desarrolló su mayor periodo de creatividad, gracias tanto a sus defectos como a sus virtudes.

¿A su manera Rita Macedo fue una mujer adelantada a su tiempo?

Sí, pero era algo familiar. Creció abandonada pero una vez que se liberó se deschongó. Se adelantó como actriz y como productora de teatro. Ella y su madre fueron dos ovejas negras, por eso cuando apareció mi papá, reventó y enriqueció su mente y conocimiento.

Y también muy relacionada con un periodo de efervescencia cultural.

Aunque tenía problemas con su carácter dado que podía ser tímida pero también agresiva, convivió con todas las estrellas de su época. Cuando intentó llegar a Hollywood descubrió que ese mundo era más feo de lo que pensaba y después sacrificó su ascenso al irse a Europa con mi papá. Sin embargo, se sentía muy orgullosa de su trabajo en el cine, particularmente de las dos películas que filmó con Luis Buñuel y de El castillo de la pureza, de Arturo Ripstein.

Siendo los dos tan explosivos, ¿cómo se entendía con Buñuel?

Ella adoraba a Buñuel, aunque él era más lejano porque sobre todo era amigo de mi papá y gracias a eso, le permitía hacer ciertas cosas. Mi mamá decía que Buñuel y Julio Bracho fueron quienes mejor la entendieron como actriz. Más tarde estudió en Inglaterra, pero debido a su ausencia y su periodo en Europa con mi papá, ya no pudo retomar su carrera como le hubiera gustado.

Y es entonces cuando entra a las telenovelas…

Así es, en el libro cuento la tristeza de Ernesto Alonso al ver cómo decaía el cine y en cambio crecía la televisión, es curioso porque después de convertiría en el “Sr. Telenovela”. Ya en su faceta de productor invitó a mi mamá para que se uniera, pero al principio tuvo problemas para entrar. Prefería escribir para televisión que actuar en ella, le parecía un medio muy repetitivo.

¿Al final de su vida era una mujer melancólica?

Su estado natural era la melancolía, le gustaba estar azotada, deprimida y en el drama, pero no extrañaba particularmente esa época. Actuar no le interesaba demasiado. Le gustaba producir, dirigir y escribir.

¿Cómo se llevaba con Dolores del Río y María Félix?

Mal, Dolores del Río era muy pesadita. Trató más a María Félix porque mi mamá fue diseñadora de la casa de modas más importante de la época. Me contaba que María Félix era coda y medio pedante. Mi mamá siempre fue medio rebelde, creo que se murió queriendo vivir en una comuna, con su churrito, borrachita y feliz. Creo que su época de mayor felicidad fue cuando vivió en un rancho en Oaxaca.

¿Eso fue lo que la distanció de Carlos Fuentes?

Mi papá quería llegar a un nivel que casi alcanza y mi mamá no estaba dispuesta a estar más en cenas, promociones, presentaciones y a soportar las infidelidades y desplantes de ego de su parte. Ella se cansó de aguantarle todo, prefirió venir a México para estar con su familia y reintentar hacer su carrera. Mi papá por su parte encontró quien sí quisiera acompañarlo. Para cuando se arrepintió mi mamá, ya era demasiado tarde.

¿Qué tipo de dificultades enfrentaste para publicar las cartas entre Rita Macedo y Carlos Fuentes?

Le pasé el libro a la esposa de mi papá para que lo revisara. Silvia Lemus me respondió: “el libro está muy bien, pero no necesita ni las cartas ni las fotos”. Me advirtió que había un trato con los editores para no dañar la imagen de mi padre y por tanto las cartas no podrían salir a la luz. En principio me decepcioné y abandoné todo, pero la propia Silvia me sugirió que pusiera las cartas en voz de mi mamá y así lo hice. Lo que sí pude usar fueron los dibujos y las cartas dedicadas a mí, pero me habría gustado compartir los dibujos eróticos de mi padre y las expresiones de amor que usaba para mi mamá. Es una lástima porque muestran una parte muy importante en la historia de Carlos Fuentes, pero bueno, todo está a nombre de Silvia.

¿Y qué piensas de esta situación?

Me parece una tontería querer borrar nuestra historia porque sí existimos. Seguramente a Silvia le escribió igual y no pasa nada. No me parece comprensible en alguien que se dice intelectual mantener una posición de este tipo. Entiendo que Silvia Lemus publicará un libro similar este año, pero lo cierto es que yo no puedo hacer nada.

libros

Contenido relacionado

Te recomendamos

Lo más leído

Escribe un comentario

Nota: Los comentarios aquí publicados fueron enviados por usuarios de Aristeguinoticias.com. Invitamos a los usuarios a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación.


Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]

Viral