Carta de Derechos de la CDMX y Agenda 2030 de la ONU

por Rogelio Muñiz Toledo agosto 18, 2018 11:15 am

Rogelio Muñiz Toledo   La utopía no ha estado nunca tan cerca de resurgir como en lo más profundo de su descrédito Jacques Attali* La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, ha señalado que la Constitución de la Ciudad de México es “una contribución destacada para avanzar en el cumplimiento de la Agenda 2030” […]

Rogelio Muñiz Toledo

 

La utopía no ha estado nunca tan cerca de resurgir como en lo más profundo de su descrédito

Jacques Attali*

La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, ha señalado que la Constitución de la Ciudad de México es “una contribución destacada para avanzar en el cumplimiento de la Agenda 2030” y el representante en México del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Antonio Molpeceres, sostuvo que la “Constitución será una guía para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

El logro de los objetivos de la Agenda 2030 de la ONU es un compromiso del Estado mexicano; elevar los niveles de bienestar, abatir las carencias sociales y erradicar la pobreza son objetivos del desarrollo que difícilmente pueden lograrse sin la participación de los tres órdenes de gobierno. En la Ciudad de México se ha avanzado en forma consistente en el combate a la pobreza y la persistencia de esta es significativamente inferior al promedio nacional.

Sin embargo, aún existen rezagos en la reducción de la pobreza moderada y un número considerable de personas en situación de pobreza extrema. Entre 2012 y 2016 la política social de la ciudad permitió que cerca de 64 mil personas salieran de la pobreza extrema, pero en 2016 todavía había 155 mil personas en esa condición; en el mismo periodo se logró reducir la población vulnerable por carencias sociales, 300 mil personas menos con carencia por acceso a los servicios de salud y 500 mil menos con carencia por acceso a la seguridad social, y se redujo la población en situación de pobreza, en 130 mil personas.

En contraste, en 2016 poco más de un millón de personas aún tenían carencia social por acceso a la alimentación, casi 750 mil por rezago educativo y más de 700 mil por calidad, espacios y acceso a los servicios básicos en la vivienda; más de 3 millones vivían con un ingreso inferior a la línea de bienestar y 665 mil con ingresos por debajo de la línea de bienestar mínimo, es decir, con menos que el costo de una canasta alimentaria básica urbana, que en enero de 2017 era de 1,371 pesos.

Con el inicio de la vigencia de la Constitución de la Ciudad de México, en particular con el contenido de su Carta de Derechos, se abre una gran oportunidad para que la Ciudad de México cumpla con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU: poner fin a la pobreza y al hambre; reducir las desigualdades y garantizar que todas y todos tengan acceso al trabajo, a la salud, a la educación y a la disponibilidad del agua y a su saneamiento; lograr la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas y hacer que la Ciudad sea inclusiva, segura, resiliente y sostenible.

Los principios de la Carta de Derechos de la Ciudad de México están orientados a elevar los niveles de bienestar mediante la distribución más justa del ingreso, a lograr la erradicación de las desigualdades estructurales y la pobreza y a asegurar una vida digna a todas las personas, garantizando la atención prioritaria a quienes enfrentan discriminación y obstáculos para el pleno ejercicio de sus derechos y libertades. Estos principios deberán traducirse en políticas y en una reorientación del gasto público para que la Ciudad cumpla con la función social que le asigna su Constitución.

Por eso, la discusión que se dará la próxima semana en la Suprema Corte, sobre la validez constitucional de la Carta de Derechos de la Ciudad de México, será fundamental para la perspectiva de futuro de la Ciudad y sus habitantes.

Si la Ciudad de México asume el compromiso de cumplir con los Objetivos del Desarrollo Sostenible con base en su Carta de Derechos, para lograr progresivamente la plena efectividad de los derechos reconocidos en su Constitución, es posible que las utopías de la igualdad y la fraternidad se materialicen, en el mediano plazo, en la erradicación de la pobreza, una más justa distribución del ingreso y la igualdad sustantiva entre todas las personas.

* Economista y filósofo francés. Fundador y primer presidente del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo

18 de agosto de 2018

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