Porque urge y es posible #VamosPorUnaFiscalíaQueSirva

por Miguel Pulido agosto 30, 2017 8:39 am

"A la gente el país se le va haciendo más pequeño, más triste, menos habitable...", escribe Miguel Pulido.

Por @nomus77

Aquí todo el mundo lo tiene claro: México atraviesa una de las etapas más difíciles de su historia moderna. Lo sabemos porque lo sentimos. Salvo los políticos, por supuesto, que viven en su burbuja de mezquindad y privilegio.

A la gente el país se le va haciendo más pequeño, más triste, menos habitable. La realidad que vivimos dejó de parecerse a lo que teníamos en el pasado. Nunca estuvimos bien, pero estamos peor que cuando estábamos mal. Es un hecho. Día tras día aumentan violencia, delincuencia, corrupción y violaciones a derechos humanos, y frente a ello la Procuraduría General de la República (PGR) es una fábrica de impunidad.

Pero esos no son males sin remedio. La vida de las y los mexicanos empeora porque este país tiene instituciones que apenas se ven el ombligo. O que voltean a ver de rodillas al gobernante en turno. Así está la PGR: capturada por intereses políticos, con un diseño institucional propio del autoritarismo e incapaz de cumplir con su mandato.

La evidencia está ahí salvo para quienes no la desean ver. La deriva de la PGR se constata principalmente en las historias de personas agraviadas por la inadecuada investigación de delitos que suceden todos los días y se cuentan por miles. Pero también en la larga lista de frustradas acusaciones contra gobernantes corruptos. Bueno, hasta en el dicho de sus propios titulares. ¿Cómo olvidar que Jesús Murillo Karam, dijo públicamente en 2012 que “recibía una institución desmantelada”?

Y ese es precisamente el problema, en esas condiciones permanece la PGR al día de hoy: ¡desmantelada! ¿Tal nivel de desastre no requeriría una intensa movilización de energía social y política para arreglarlo?

Sin duda. Aunque México está por beberse el consabido toloache electoral del cambio de cada 6 años. Con las elecciones presidenciales del 2018 prácticamente ya sucediendo, nos acercamos cada vez más a territorio peligroso. Ese en donde los que viven de la política se comportan como si sólo importaran ellos y sus ideas. Es un estado de enajenación colectiva en el que la disputa por quedarse con el presupuesto electoral y las peleas por las candidaturas se dan a sangre y fuego, mientras todo son promesas de un futuro mejor.

Pero para rescatar el país que nos ha sido arrebatado por la violencia, la masiva violación de derechos humanos y el saqueo de corruptos, la pura democracia electoral luce pequeña. Se necesita eso y mucha participación ciudadana. Sí. Son tiempos de proponer y transformar no al ritmo de los partidos políticos, sino en función de las necesidades de la sociedad.

Nada contra quienes viven pensando en el siguiente proceso electoral y para quienes lo público empieza y se acaba ahí, con su llegada o la de la de los suyos al poder. Pero muchos pensamos que el país requiere más. Estamos convencidos que necesitamos que las personas hartas de la impunidad elaboremos propuestas técnicamente sólidas, políticamente viables y con amplio respaldo social.

Porque un país se cambia con los votos, con la discusión que dan los partidos políticos, pero, sobre todo, con lo que quiere la ciudadanía.

Así que toca tener elecciones limpias y participativas, gobiernos democráticos y que rindan cuentas. Pero también pelear por las instituciones que necesitamos. Esa es la realidad social y política de México.

Porque urge y es posible, vamos a lograr transformar a la PGR en una Fiscalía General de la República que sirva.

Contenido relacionado

Escribe un comentario

Nota: Los comentarios aquí publicados fueron enviados por usuarios de Aristeguinoticias.com. Invitamos a los usuarios a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación.


Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]